Enrico Crippa
Quattro Stagioni (Cuatro Estaciones)
Por Laurent Feneau
En Alba, los amaneceres brumosos se levantan cada estación sobre exuberantes verduras, frutas, champiñones, ganadería y viñedos. Los propios piamonteses sienten un "apego feroz" a su tierra, a su riqueza y a las tradiciones que le están vinculadas. Lo dice un lombardo, Enrico Crippa, instalado en la majestuosa piazza del Duomo desde 2004.
Tras Cannes, París, Laguiole y, sobre todo, Japón, Enrico Crippa, desde ahora oriundo de Alba, puede dar rienda suelta a su inclinación natural que le conduce a los mejores productos. Recuerdo del Sol Levante obliga, sólo los utiliza en el mejor momento para restituir la perfección visual en el fondo del plato. Transposición inicial del kaiseki* en tierras italianas, este respeto absoluto por el producto y las estaciones se ha convertido en su segunda naturaleza.
Buon Enrico
De alguna manera, Japón le permitió redescubrir su tierra natal
hasta el menor detalle de sus tesoros naturales. Los productos orientan así
la composición del plato, puesto que Enrico no sigue ninguna regla en
cuanto a la forma que debe desplegar su cocina. En pocas palabras, la naturaleza
dicta, la inspiración del momento concluye. El plato de rossetti fritos,
por ejemplo, se asemeja a un banco de estos minúsculos peces translúcidos
justo punteados con perlas de tomate. O también el "41", entrada
constituida exclusivamente de hierbas y flores de temporada: perifollo, tres
albahacas, cinco caléndulas, estragón, nori, flor de borraja,
shiso, violeta, jengibre, sésamo e incluso el bien llamado buon enrico
Los pétalos de pensamientos dominantes y la hoja de shiso roja
subyacente recuerdan que en este manojo vegetal, nada es fruto del azar.
Colgado de un hilo
Ya que el equilibrio es primordial en Enrico Crippa. En un plato, cuando un
ingrediente viene a faltar o a evolucionar en su textura o gusto debido a su
madurez, lo cambia. "Si una judía no me proporciona la nota verde
que le pido, lo sustituyo por otra verdura que me permita mantener la misma
línea gustativa y cromática". Pero el equilibrio se percibe
también en la sucesión de los platos a lo largo del menú,
la coherencia de cada uno se añade a la armonía general. Esta
mecánica de precisión en imposible sin una perfecta adhesión,
en cocina, a la línea y al espíritu destilado por el chef. "Con
Antonio, mi segundo desde hace ya tiempo, y Angelica en la pastelería,
hablamos poco. Observamos juntos el producto y ya sabemos lo que vamos a hacer".
Así, nuestro maestro preferirá un postre sencillo, justo con frutas
frescas, a un pastel muy elaborado.
Jardín infantil
Los vegetales que viven sus platos proceden en mayor parte de su propia huerta,
situada en la parte baja de Barolo, tierra de gran reputación vitícola.
Hierbas, ensaladas, tomates, cuatro variedades de judías, calabaza bonetera,
calabacines, trompetas de Liguria, fresas, frambuesas, el chef se niega a mencionar
su producto preferido. "¡Sería como preguntarle a una madre
cuál de sus hijos prefiere!". Enrico Crippa no acostumbra los lugares
comunes y los imperativos dictados por cualquier evidencia. Los viñedos
hasta donde llega la vista no le impiden preferir a veces una infusión
de hierbas al más potente néctar para acompañar un manjar.
Del mismo modo, la trufa, reina incontestable de la región, no está
omnipresente en sus platos. "¡Puesto que algunos sólo vienen
aquí para comerla, por supuesto que la hay, pero es demasiado cara para
las experiencias!"
Burbuja en Alba
Es en la investigación donde anida la libertad a la cual aspira por encima
de todo en su ideal de levedad contemporánea. Chef aéreo, desea
una cocina que deje al convive sin pesadez, feliz, y en estado de gracia. Como
sus merengues salados y la crema de chocolate que abren y cierran la comida
Anfitrión atento, sueña de un albergue a la japonesa, donde la
experiencia se prolongare, como dentro de un burbuja.
PIAZZA DUOMO
Piazza Risorgimento 4
12051
Alba, Cuneo
www.piazzaduomoalba.it